No es un método inventado para que repasar sea «divertido». Es lo que muestran las ciencias cognitivas sobre la memoria.
Releer tus apuntes es cómodo, pero no obliga a tu cerebro a trabajar de verdad. Las ciencias cognitivas lo tienen claro: lo que fija el conocimiento es recuperar la información, no leerla.
Para hacerle una buena pregunta a César, primero tienes que activar lo que sabes y detectar lo que falta. Eso es exactamente lo que tu cerebro necesita para memorizar a largo plazo.
César responde desde el año 49 a. C.: no sabe lo que vendrá. Cuando comparas lo que dice con lo que establece tu libro, creas conexiones que perduran. Eso es comprender de verdad.
Encuentra el personaje que corresponde a lo que estás estudiando ahora.
Una sesión de repaso con Parlova dura de 20 a 30 minutos. Basta para consolidar un tema.
No hace falta releerlo todo: localiza los 2 o 3 puntos que no has entendido o que se te olvidan. Eso es lo que vas a preguntar.
Formula tu pregunta con precisión, como si quisieras una respuesta de verdad y no una definición de libro. Cuanto más precisa sea, más te enseñará la respuesta.
Es el paso clave. El personaje habla desde su época: puede simplificar o tener puntos ciegos. ¿Dónde confirma lo que dice tu temario? ¿Dónde se aparta? Esa comparación es lo que fija el conocimiento.
Dos ejemplos de preguntas hechas por alumnos, y lo que aprendieron al comparar la respuesta del personaje con su temario.
Elige el personaje que estás estudiando ahora y empieza por la pregunta que se te resiste.