Cada personaje responde desde su época, con sus convicciones, sus certezas y sus puntos ciegos. César no sabe nada de los idus de marzo. Freud no conoce la neurociencia moderna. Eso es lo que hace que las conversaciones sean tan potentes para aprender.
Elegir un personaje →Cada personaje está anclado en un momento preciso. Responde con sus propias convicciones y sus propios puntos ciegos.